Esta época decembrina, realemente me sentía mas grinch que nunca, algunos de mis amigos coincidían en eso, por la abundancia de buenos deseos solo en unos días, como si fuera obligatoria, que puede ser interpretado por hipocresía, o por las compras excesivas gracias a las expectativas de regalos, fiestas, etc. En realidad no me gusta todo eso de gastar dinero a lo …dejo solo por que todos hacen lo mismo, lo mío es estar con mis seres queridos y comer hasta reventar.
Fuera de que sea el nacimiento de Jesucristo, que cada vez más pasa a segundo plano, hay una “esencia” intangible que se maneja en mucho lugares conocido como el “Espíritu Navideño”, una mezcla de toda bondad, regalos, banquetes y amor que no tiene piez ni cabeza en una época consumista. Si hay una luz de esperanza en toda esta maraña de deseos impersonales por las redes sociales y compras compulsivas es esta historia de la Primera Guerra Mundial, contada por los cuates de BullyMagnets.
Felices fiestas!
